En Concepción hay una cuenta que se salió del molde de la perfección: @soyeulogia, con casi 24,7 mil seguidores y cuenta verificada en Instagram. Eu Lavín, mamá de Iñaki, describe su propio perfil con dos frases que dicen todo: «contenido real» y «cero aesthetic». Nada de fotos perfectas ni rutinas idealizadas de crianza: es maternidad tal cual se vive día a día, contada con humor y sin filtro. En un ecosistema de redes donde buena parte del contenido de maternidad se ve pulido hasta lo irreal, ese contraste es justamente lo que la hace destacar.
Qué publica y cómo
El formato que mejor le funciona son los reels cortos grabados en el día a día: el sillón de la casa, un vaso de bebida, una situación cotidiana que cualquier mamá reconoce al toque. No hay producción elaborada ni guiones armados de por medio; hay una cámara a mano y una situación real contada con humor, casi como si fuera un mensaje de audio convertido en video. Los textos superpuestos, cortos y directos, refuerzan el chiste sin necesidad de explicar de más — el formato confía en que quien está mirando ya vivió algo parecido.
Esa mezcla de humor maternal y honestidad es la columna vertebral de todo el perfil, y se nota que conecta: cada publicación nueva suma harto engagement, con comentarios de otras mamás que se sienten identificadas al toque. No es un contenido pensado para «enseñar» crianza desde un lugar de experta, sino para acompañar con humor a quienes están pasando por lo mismo — un enfoque piola, sin sermones, que explica buena parte de por qué la comunidad sigue creciendo.
Por qué funciona
El nicho de maternidad en redes suele estar saturado de estética curada, rutinas «perfectas» de crianza y consejos bajados de un pedestal. @soyeulogia va justo para el otro lado: se ríe de sí misma, muestra el caos real de criar a un hijo y no pretende vender una vida ideal ni una fórmula única de cómo hacer las cosas. Esa autenticidad es, probablemente, parte de la razón por la que Instagram terminó verificando su cuenta: no es una marca personal impostada armada para vender un estilo de vida, es una persona real compartiendo lo que le pasa con su hijo, sin pulir los bordes.
Los destacados fijados en el perfil (highlights con nombres como «Ideas día Mamá» o secciones de ayuda práctica) muestran además que no todo es humor: también hay un espacio para compartir recursos útiles entre madres, lo que suma una capa más de utilidad real a la cuenta más allá del entretenimiento puntual de cada reel.
En la publicación destacada de arriba, Eu Lavín está sentada en el sillón de su casa con un vaso en la mano, riéndose de una situación cotidiana («POV: eres fan de la Coca-Cola») — exactamente el tipo de escena doméstica, sin producción, que define su estilo. Es un buen ejemplo de cómo un momento mínimo, casi sin editar, puede generar identificación cuando está bien elegido y bien contado.
Qué se puede aprender de este perfil
Primero, que no hace falta una producción cara para conectar: basta con un momento cotidiano bien elegido y bien contado, grabado con lo que se tenga a mano. Segundo, que el humor propio —reírse de la propia situación, no de otros— genera una cercanía que ningún consejo genérico logra igual. Tercero, que sostener un mismo tono real, sin pose, publicación tras publicación es lo que termina construyendo una comunidad fiel, no un pico aislado de vistas por un video viral suelto. Y cuarto, que combinar contenido de entretenimiento con recursos prácticos (como hace en sus destacados) le da al perfil una razón extra para que la gente se quede siguiendo, más allá de la risa del momento.
Si te interesa seguir el pulso de otras cuentas chilenas con esa misma mezcla de autenticidad y buena onda, puedes revisar nuestro listado de influencers chilenos en Instagram, donde vamos sumando perfiles de distintos nichos que están construyendo comunidad real dentro del país.
Para creadores que recién arrancan con este tipo de contenido en formato reel, uno de los frenos más comunes es que las primeras publicaciones no alcanzan el alcance suficiente para que el algoritmo las empuje solas, por buena que sea la idea. Ahí un empujón inicial en las visualizaciones de los reels en Instagram puede ayudar a que un buen video llegue a más ojos desde el primer día, dándole al contenido la oportunidad de mostrar su verdadero potencial antes de que se pierda en el feed.