@natibel3n es una creadora de contenido radicada en Temuco, en plena región de La Araucanía, que ya bordea los 65 mil seguidores en Instagram. Su cuenta combina belleza y lifestyle en dosis parejas: un día es una rutina de skincare o un look de maquillaje, y al siguiente es una escena cotidiana de su día a día, sin que ninguna de las dos líneas se sienta forzada. Es justamente esa mezcla -sin encasillarse en un solo formato- la que la distingue de cuentas que solo publican tutoriales de belleza o solo contenido de vida diaria.
Qué publica y cómo
El grueso de su contenido son reels cortos con buena luz natural y edición prolija, pensados para verse bien tanto en el feed como en las historias. Alterna publicaciones más armadas -flatlays de productos, fotos con marcas de belleza- con otras mucho más espontáneas, grabadas en su casa o en exteriores, que le dan un aire cercano a su cuenta. En su biografía se identifica como dueña de @mediahaus.tco, lo que sugiere que además de crear para su propia audiencia también entiende el negocio detrás del contenido, algo que no siempre se ve en cuentas de este tamaño. Su alcance tampoco se limita a Instagram: en TikTok ya supera los 96 mil seguidores, una señal de que el formato corto le funciona en más de una plataforma.
Otro detalle que suma en cuentas de este tamaño es la profesionalización básica del perfil: tiene un correo de contacto público para gestionar colaboraciones y un enlace centralizado (linktr.ee) donde reúne el resto de sus canales y datos. Son gestos simples, pero marcan la diferencia entre una cuenta que crece de forma orgánica sin más y una que ya está pensada como una pequeña marca personal, con la que marcas de belleza y lifestyle pueden coordinar campañas sin fricción.

Por qué funciona
La publicación que acompaña esta nota es un buen ejemplo de la otra cara de su cuenta: un reel grabado al aire libre, al atardecer, con lentes de sol y un tono más reflexivo, acompañado de la leyenda «Amén» y hashtags relacionados con la fe. No es un contenido de belleza ni de producto, sino un registro personal, y aun así reunió más de 1.100 me gusta y 16 comentarios, harto para una publicación que no tiene ni un producto de por medio. Ese tipo de publicación funciona porque rompe la rutina del feed sin perder coherencia: su bio ya adelanta esa faceta con una cita bíblica, así que quien la sigue no lo ve como algo fuera de lugar, sino como parte genuina de quién es. Es un recordatorio de que el contenido más «vendedor» no siempre es el que mejor conecta con la audiencia real.
Qué se puede aprender de este perfil
Primero, que mezclar nichos no le resta identidad a una cuenta si hay un hilo conductor real detrás -en este caso, la propia Natalia y su forma de ver la vida-. Segundo, que ser dueña de una agencia (@mediahaus.tco) y a la vez tener su propia cuenta personal es una combinación piola: entiende el contenido desde los dos lados del mostrador, tanto el de quien lo crea como el de quien lo vende. Tercero, que diversificar plataformas -Instagram y TikTok en paralelo, con cifras similares de seguidores- reduce la dependencia de un solo algoritmo y da más estabilidad al alcance total de la cuenta. Y cuarto, que las publicaciones más humanas, aunque no sean las más «vendedoras», suelen sostener el engagement tanto como el contenido armado, porque le recuerdan a la audiencia que detrás de la cuenta hay una persona real y no solo una vitrina de productos.
Para quienes recién arman su estrategia en Instagram, un perfil así deja claro que la constancia y la variedad de formatos pesan más que apostar todo a un solo tipo de publicación. Si además se busca darle un empujón inicial a una cuenta nueva, herramientas como sumar seguidores reales en Instagram pueden ayudar a ganar visibilidad mientras el contenido propio termina de encontrar su tono. Y si quieres ver más creadores como Natalia, revisa nuestro listado de influencers chilenos en Instagram.