@desas_tre es la cuenta de Carolina Arellano, maquilladora profesional radicada en Chillán que ya suma cerca de 29 mil seguidores en Instagram. No es solo una cuenta de contenido: a través de su segundo perfil, @muabydesastre, coordina agenda y talleres, o sea que el feed funciona como vitrina de un negocio real de maquillaje, harto más piola que el típico perfil que solo publica por publicar.
Lo bacán de su caso es que no depende de estar en Santiago para trabajar con marcas grandes. Desde Chillán, a varias horas de la capital, construyó una comunidad fiel combinando contenido educativo con presencia real en eventos y campañas, algo que en el rubro belleza no siempre es fácil de lograr cuando se parte fuera del circuito más visible de la industria.
Qué publica y cómo
El grueso de su contenido son reels cortos: transformaciones de maquillaje paso a paso, adaptaciones locales de «métodos» que se vuelven virales en la escena beauty (como su propia versión chilena del método Abbey Yung) y detrás de cámara de producciones publicitarias para marcas de cosmética. El tono es directo y técnico, pensado para quien realmente quiere aprender a maquillarse, no solo mirar el resultado final.
También comparte contenido de agenda: promociones para quienes quieren reservar hora de maquillaje profesional, adelantos de los talleres que dicta bajo @muabydesastre, y guiños a códigos de descuento con marcas asociadas (como su alianza con Dominos Pizza Chile, un cruce poco común pero que le suma alcance fuera del nicho estrictamente beauty). Esa variedad de formatos —tutorial, detrás de cámara, promoción de servicios— es lo que mantiene el feed dinámico sin perder el eje central: el maquillaje como oficio.

Por qué funciona
Lo que distingue a @desas_tre dentro del rubro belleza es que su bio deja claro el respaldo profesional: trabaja con marcas como Maybelline, Benefit, Líder y Ruby Rose Chile, y participó en la llegada de Lollapalooza 2026 a su feed de colaboraciones. Esa mezcla de técnica propia más marcas reconocidas es la que le da credibilidad frente a una audiencia que busca referentes confiables en maquillaje, no solo estética bonita sin respaldo.
Además, el hecho de que ofrezca talleres propios cambia la relación con su audiencia: no es alguien que solo vende un producto o una imagen, sino que enseña la técnica detrás del resultado. Eso genera un tipo de engagement distinto, más cercano al de una experta de confianza que al de una influencer que solo muestra looks terminados sin explicar el proceso.
Qué se puede aprender de este perfil
Primero, que un negocio de maquillaje se puede construir al tiro con contenido técnico bien explicado, sin necesidad de esconder el paso a paso para generar interés; mostrar el «cómo» en vez de guardárselo termina generando más confianza, no menos. Segundo, que separar la cuenta personal (@desas_tre) de la cuenta de reservas (@muabydesastre) ordena la comunidad: quien llega por el contenido sabe exactamente dónde agendar sin saturar el feed principal con temas comerciales. Tercero, que las colaboraciones con marcas de cosmética funcionan mejor cuando se muestran como parte natural del trabajo diario, no como publicidad forzada; el post con Ruby Rose Chile, por ejemplo, se ve como un evento real vivido por ella, no como un aviso pegado encima del contenido habitual. Y cuarto, que operar desde una ciudad como Chillán, fuera del eje Santiago, no es un freno para trabajar con marcas nacionales de peso si el contenido tiene calidad pareja y constancia en la publicación.
También vale la pena anotar el detalle de las colaboraciones cruzadas con negocios fuera del rubro belleza, como el código de descuento con Dominos Pizza Chile mencionado en su bio: es una señal de que su alcance ya se lee como valioso para marcas de otros sectores, no solo de cosmética, algo que normalmente toma tiempo en construirse y que suele ser un buen indicador de qué tan sólida es una comunidad detrás de un perfil.
Perfiles como @desas_tre muestran que la constancia y la especialización en un nicho —en este caso, maquillaje profesional— rinden frutos independiente de la ciudad desde la que se publique. Si quieres ver más creadores como ella, revisa nuestro listado de influencers chilenos en Instagram. Y si estás por lanzar contenido propio y quieres que tus primeros reels lleguen a más gente mientras arman comunidad orgánica, un empujón puntual de likes y vistas para Instagram puede ayudar a que el algoritmo les dé una oportunidad inicial.